Un centenar de personas de distintos territorios, disciplinas y trayectorias se reunieron el pasado 18 de diciembre, en el Aula Magna de la Casa Central de la Pontificia Universidad Católica de Chile, con una convicción común: avanzar, de manera colaborativa, hacia un Chile donde todos y todas tengan la oportunidad de aprender a leer, comprender y disfrutar la lectura.
El encuentro anual de Por un Chile que lee no fue solo una instancia de celebración por el tercer aniversario de la Asociación, también fue una jornada de reflexión, un espacio donde socios y adherentes trabajaron en conjunto una estrategia para el año próximo.
En un lugar cargado de historia y sentido público, se cruzaron miradas del mundo educativo, académico, social y cultural. Durante la presentación inicial se proyectó una síntesis de los principales hitos que marcaron el año 2025 para la red, entre los que destacan la adhesión de actores políticos de todo el país al Compromiso por el Aprendizaje Lector —incluyendo candidatos presidenciales, alcaldes, gobernadores y servicios locales—, la consolidación del curso piloto de formación inicial docente en lectura y escritura, la expansión de la red con más de 50 socios activos y 115 voluntarios, la realización de cuatro seminarios regionales que convocaron a más de 700 participantes, una presencia sostenida en medios basada en la credibilidad del mensaje, estudios inéditos sobre hábitos lectores docentes y bibliotecas escolares, y la instalación de iniciativas de largo plazo como el centro de investigación MISTRALL, el proyecto Escuelas Lectoras Referentes y el acompañamiento a los SLEP bajo los siete pilares del Compromiso.

“Fue escenario de un encuentro profundamente significativo para quienes creemos que la lectura puede transformar vidas y abrir nuevas trayectorias de aprendizaje”, valora la directora ejecutiva de la red, Paulina Retamales al cierre de la jornada.
Joaquín Walker, Secretario Ejecutivo del Plan de Reactivación Educativa del Ministerio de Educación compartió una reflexión sobre la alianza público privada, e hizo un llamado a que sin olvidar la urgencia del propósito, la sociedad civil no deje de valorar los avances positivos que se van logrando en el camino hacia la meta.
Uno de los momentos más inspiradores de la mañana fue el panel “El poder de la lectura en la infancia: prácticas, territorio y liderazgo”, moderado por la periodista y consejera de la red, Andrea Vial, que reunió tres miradas sobre cómo la lectura transforma la infancia cuando se aborda de manera integral. Daniela Villagra, educadora de párvulos y finalista del Global Teacher Prize Chile, compartió cómo el fomento lector cobra vida al vincularse con el territorio, la cultura local y las familias, mostrando la transformación vivida en su jardín infantil de Renca tras haber ganado una biblioteca para el lugar; Patricio Canales, Director Ejecutivo del SLEP Barrancas, aportó una mirada estratégica desde la gestión pública, explicando por qué priorizar la lectura desde la educación parvularia es clave para evitar brechas que se arrastran durante toda la trayectoria escolar; e Inés Correa, profesora, autora y mediadora, puso en el centro el goce lector y la lectura en voz alta como motor del aprendizaje temprano, recordando que las experiencias lectoras significativas —vinculantes, gozosas y de calidad— son la base sobre la cual se construye el deseo y la comprensión lectora.

“Este encuentro renovó energías y fortaleció la convicción que nos mueve: que la lectura es un derecho y una responsabilidad que debemos abordar como sociedad desde cada uno de nuestros roles, por eso el trabajo en red y la experiencia compartida es esencial”, concluye la presidenta del directorio de la red, Carolina Andueza. Y agrega: “agradecemos a todas las personas, instituciones y comunidades que hicieron posible este encuentro y que, día a día, sostienen este esfuerzo común. Seguimos trabajando juntos, convencidos de que a través de la lectura estamos aportando a la calidad de vida y desarrollo integral de casa habitante del país”.






